¿Que por qué son mi fruta favorita?
No hay más que mirarlas. Son rojas. Pero no ese rojo pasión, sino un rojo real. Algo más apagado, más parecido a la sangre humana. Un rojo más real.
¿Las ves? La mayoría de las veces van en pareja. Y no. No son iguales. Van en pareja y pueden ser de distinto color, forma e incluso sabor. Y no pasa nada. No son iguales y están unidas. Unidas por esa ramita verde. Ramita verde que, por otro lado, les permite tener su espacio, sin necesidad de estar pegadas la una a la otra todo el tiempo.
Son rojas como la sangre, y respetuosas con la intimidad.
Además son dulces. Pero no dulces como la miel, ni como el azúcar. No. Son dulces pero sin empalagar. Con un ligero toque ácido, que hace que te entre un escalofrío cuando las comes. Son dulces, pero con un sabor real. Como el mundo y como la vida.
Las cerezas no fingen ser lo que no son. No pretenden ser bonitas - aunque sean rojas y brillantes - y mucho menos nacieron pensando en gustar a los demás.
Imagino que eso es lo que las hace tan atractivas. Que son atractivas de forma natural.
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¿Que por qué son mi fruta favorita?
No hay más que mirarlas.

Nunca he probado las cerezas. Hay muchas cosas que siguen creándome cierto rechazo a probar. Pero la verdad es que últimamente estoy aprendiendo a probar algunas cosas, no por su colo, su tacto o su aspecto, si no porque me las puede ofrecer alguien que lo que quiere en realidad es compartir conmigo sus pasiones. De alguna manera quiere hacerme feliz, enseñarme qué cosas pueden ser buenas, y ofrecérmelas.
ResponderEliminarLas cerezas, puede que sea algo que pruebe pronto. Y ¿sabes?, creo que cogeré un par de esos en las que ambas son muy diferentes. Creo que las más sabrosas serán aquellas que a pesar de brillar diferente, tener un color diferente, e incluso, un sabor diferente, merecen ser probadas, disfrutadas, porque a pesar de todo, están unidas por una ramita verde. Una ramita que ha aguantado sus diferentes pesos, sus diferentes características... y eso, les hace ser un par excepcional. Hay que probarlas, porque sé que me van a gustar.