Sin duda, a todos nos ha pasado.
Nos ha pasado que lo tenemos todo: tenemos comida, ropa, techo, padres con trabajo, dinero para los estudios, para cervezas, comidas, cenas.
Tenemos para fiestas, vacaciones, libros, juegos.
Lo tenemos todo y, aún así, hay días en los que tenemos esa sensación. Es esa sensación de...
Exacto. Desconexión. Esa apatía absoluta. Como quien anda hacia un muro. Como un puzzle al que le falta una pieza.
Hay días en los que salir de la cama es un error, y lo sabes. Hay días en los que, aún en buena compañía, deseas el silencio que solo ofrece la soledad, la intimidad, la sensación del 'yo'.
Hay días en los que te sientes tan desconectado - tan vacío - que nuestro propio cuerpo busca, irónicamente, el aislamiento.
Podéis decir lo que queráis pero, sin duda, a todos nos ha pasado.
