jueves, 1 de agosto de 2013

Balanza Mental

     Desde pequeños nos recomiendan llevar una vida sana, equilibrada. 

     5 piezas de fruta y verdura, ejercicio, nada de tabaco, consumo de alcohol mínimo, vigilar la cantidad de sal, de grasas, de azúcares. 

  Todo para llegar a un equilibrio físico, mantener nuestro cuerpo en las mejores condiciones posibles y, así, poder disfrutar de una vida más larga y de mayor calidad. 

   Sin embargo, la mente humana - esa gran desconocida - es algo más compleja. Los psiquiatras también recomiendan una vida equilibrada. Reducir los niveles de estrés, afrontar las situaciones con la mayor calma posible e interpretar los malos acontecimientos,  no como verdaderas 'putadas', sino como importantes experiencias de las que aprender día a día,...

    Pero, yo me pregunto: ¿es esto así, realmente? La verdad es que en temas de mente, no me atrevería a afirmar nada al 100%. Yo creo que debe haber una Inestabilidad Estable. Me explico: 




     Si nos fijamos en el dibujo, vemos una balanza. Cuando ambas partes se encuentran a la misma altura, decimos que hemos llegado al equilibrio. El siempre buscado equilibrio. Pero la mente humana es más compleja, plantea más variables y el mismo equilibrio es el que despierta las dudas e inestabilidades. 

     Por ejemplo, si planteamos a nuestra mente una cuestión: '¿Me Quiere?'.  

       ....

     ............¡BUM! Comienza una serie de circuitos neuronales que activan todas y cada una de las áreas cerebrales, proyectando imágenes, frases, acciones....Es decir, el cerebro empieza a darnos (en  base a los recuerdos) una serie de argumentos a favor y en contra de la pregunta. Ahora tendríamos una balanza en continuo movimiento, a veces a favor del 'sí', a veces a favor del 'no'. ¿Qué pasa cuando la balanza llega a una situación de equilibrio? ¿Es esta una situación equilibrada para nosotros? 

     Por supuesto que no. Cuando la balanza está en equilibrio solo existe la incertidumbre, la ansiedad, el dolor. Los hormigueos en manos y pies, la sensación de agitación, el instinto de huida, la sudoración, la falta de aire, la parálisis....el miedo. Es cierto que una balanza en favor de alguno de los argumentos (sea cual sea) también despertaría sus propias dudas y sus propios miedos, pero al menos partimos de una idea arraigada. Una idea fija, firme, que no da lugar a dudas. 

      Porque no: no es lo mismo el miedo a la duda que el miedo a la negación, o a la afirmación. La duda es mortalmente desgarrante. 

        Por ello, recapitulo que lo mejor para un mejor bienestar mental, es una Estable Inestabilidad.....con cierto nivel de duda....



    

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